Mujeres y deportes

Mi padre me transmitió su amor por los deportes en general. Teniendo los míos preferidos, aprendí a disfrutar muchísimo siendo una jugadora amateur, como una novata aprendiz y curiosa de muchos deportes o de ser una espectadora apasionada.

Creo en los valores que suponen las distintas disciplinas físicas, como el respeto, la confianza, la constancia, la responsabilidad, entre muchos otros. Creo en la magia que emana una asombrosa jugada, en la destreza impensable de muchas y muchos deportistas, en el aire y nerviosismo que se genera en el ambiente una vez empieza la competición, en el esfuerzo, en la dedicación, en los minutos invertidos en entrenamientos desde vaya a saber cuánto tiempo de su vida, en las lágrimas de frustración y de felicidad, en los abrazos que acompañan (sí, hasta en los llamados deportes individuales hay alguna persona presente que están para  apoyar a la/al deportista) …

Buscando un lugar 

Pienso en la canción de Tracy Chapman que varias veces repite “They’re talkin’ bout a revolution, It sounds like a whisper ” (“Están hablando de una revolución, suena cómo un susurro”) porque así, cómo un susurro, algo dicho en voz baja, hasta lejano, puede que haya comenzado esta revolución de ideas, de deseos, de necesidad y de derechos de las mujeres (y de los hombres que apoyaban su lucha) para que nosotras tuviéramos hoy un poco más de presencia en este ámbito deportivo, machista por principios y tradición, donde hizo falta recorrer un largo camino, el cual aun estamos transitando.

Desde la antigua Grecia, la participación femenina era nula, tanto en su rol de deportistas  como también de espectadoras; Una mujer casada que observase a los georgina rodriguez coaching foto María Cecilia Dominguez cross country (EFE)atletas en acción, recibía la pena de muerte, puesto que éstos competían desnudos, exhibiendo sus cuerpos como símbolo de perfección y dedicación.El cambio, comenzó a evidenciarse en los Juegos Olímpicos de Paris en el año 1.900, donde muy a pesar de su restaurador Pierre de Coubertin, las mujeres compitieron por primera vez, en cinco modalidades: tenis, vela, croquet, equitación y golf. Desde entonces, cada cuatro años se reivindican y admiran pioneras en las distintas  disciplinas olímpicas.

Redefinir patrones sociales, culturales y tendencias globales 

A pesar de los avances en este mundo deportivo, donde podemos encontrar mujeres árbitros, mujeres entrenadoras de equipos de hombres o de un jugador, como es el caso de Andy Murray, tenista escocés que durante dos años, eligió como entrenadora a Amelie Mauresmo, ex número uno mundial del tenis femenino. También mujeres deportistas practicando cualquier actividad física o la presencia de mujeres directivas de clubes y mujeres periodistas deportivas… aún es mucho lo que debemos aprender.

Es importante educar y educarnos, para dejar de hacer propias y para terminar de repetir frases tales como “pegas como mujer” “las mujeres no son tan competitivas como los hombres” “ese deporte no es para mujeres (u hombres)” “por ese deporte tu cuerpo es poco femenino”, ya que las mismas nacen del  patriarcado en el que vivimos y nos desarrollamos desde siempre, el cual queremos superar.  

Educarnos, para que las mujeres puedan vivir económicamente de su actividad deportiva, especialmente cuando los logros obtenidos por ello respaldan su desempeño y no que falten los sponsor por no cumplir los “cánones sociales de belleza” exigidos socialmente  o por haber elegido ser madres durante su carrera deportiva sin que ello las anule o convierta en una deportista sin valor.

Educarnos en realizar profundos cambios para asumir retos de diversidad, para  no seguir cosificando a la mujer en su rol de deportistas, en ser algo más que una cara bonita, unas piernas excitantes o un cuerpo atractivo,  que cada vez haya más noticias relativas a la calidad de su desempeño y no a la de su cuerpo, detalles de su vida amorosa o ropa que usa, claro ejemplo de ello, se apreciaron en las  Olimpíadas de Brasil en el año 2016.

Sumemos a los hombres a esta lucha sobre mujeres y deportes, donde sigamos buscando obtener contratos laborales como deportistas profesionales, que haya una ley del deporte más representativa de la realidad de la mujer, que se eliminen las cláusulas anti- embarazo, que exista igualdad de recursos, entre muchos otros derechos para lograr que haya mujeres y hombres libres, relaciones sociales de equidad.

Empoderémonos y respetémonos las unas a las otras, contagiemos nuestra sororidad, terminemos con prejuicios machistas y disfrutemos de este gran ámbito deportivo, donde nos podamos desarrollar física, espiritual y mentalmente, donde logremos generar una actividad por amor y no por convencionalismos, donde podamos ser quienes queramos.

“Sobre todo, no le temas a los momentos difíciles, pues de ellos salen las mejores cosas” Rita Levi-Montalcini.

 

© Imma Moliner Carré

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2 comentarios en “Mujeres y deportes”

  1. Muy bueno Georgina! Coincido en que mucho tiene que ver con patrones sociales y, lamentablemente, muchas veces son mensajes que se pasan inconscientes entre las familias (los varones de mi familia hacen este deporte, las chicas este otro, etc). Lo bueno es dar la posibilidad de elección y después que cada uno elija su camino.
    También tus comentarios me recordaron a dos cosas: 1. una publicidad que me gusta mucho (Like a girl: https://www.youtube.com/watch?v=XjJQBjWYDTs) y la campaña de las periodistas deportivas de Brasil (http://cadenaser.com/ser/2018/03/27/deportes/1522139732_811442.html).
    Gracias por tus palabras, y sigamos luchando por la igualdad 🙂

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