Vivir la libertad

La libertad es uno de los derechos o principios que desde pequeña, más siento, más vivo, más ejerzo.

Crecí con la certeza de que «las alas son para volar”, al ser una frase que mi padre y mi madre nos repitieron mucho. Mi libertad se formó así: con raíces fuertes y llenas de amor para saber donde volver y alas potentes para explorar, cambiar y reinventarme.

Es ese sentimiento de libertad, lleno de vida y fuerza que transmiten los colores, que ví reflejado al admirar la obra que aparece en la portada del artículo, es de autoría de la artista Maria Radner, a quien le expliqué ese sentir y me respondió: «el título ‘Pájaro de la libertad’ lo pensé por estar pleno de colores (…) Elegí unos colores pero luego me permití con libertad crear y jugar, divertirme con el proceso de creación. Los colores significan eso para mí. Quizás por eso es el nombre».

Hay muchas maneras de vivir la libertad, que no es lo mismo que vivir en libertad. Nunca pensé que el sentimiento de libertad, podría estar tan ligado al privilegio para algunos y la desventaja para otros, dado por el color de piel, por una cuestión de género, de  religión, de ideología política, ni de orientación sexual… siempre lo creí como el derecho esencial de todo ser humano, por el hecho de ser persona. Así me educaron, aunque la realidad me dice otra cosa, me muestra una lucha cotidiana y atemporal. Por eso es imprescindible aprender, escuchar, investigar, romper patrones y/o creencias que me limiten, para permitirme evolucionar.

Reconozco, sin embargo, que esta libertad también tiene un componente de privilegio: el lugar donde nací, el acceso que tuve a oportunidades de formación, el entorno seguro que me rodeó, incluso el color de mi piel y cómo eso ha influido —de manera silenciosa pero poderosa— en las puertas que se me abrieron.
Y entender esto no me aleja de mi libertad, sino que me compromete aún más con su valor y su defensa. Porque la libertad no puede ser un lujo de unos pocos. Tiene que ser un derecho real, tangible y posible para todos.

“La única manera de lidiar con un mundo sin libertad es llegar a ser tan absolutamente libre que tu misma existencia es un acto de rebelión” – Albert Camus.

¿Cómo logramos alcanzar la libertad viviendo en libertad ?

Vivir la libertad, para mí, es un estado interno de autenticidad, donde pensamiento, emoción y acción se alinean con la persona que verdaderamente estoy siendo.
Es el permiso consciente de elegir cómo vivir, cómo sentir y hacia dónde ir, más allá del ruido externo, del deber ser o de las miradas ajenas.

Es una experiencia que viene desde dentro, cultivada en el silencio de las decisiones que tomamos cuando nadie mira, en la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos.

Es también, un acto de liderazgo personal, porque vivir libremente implica valentía: para decir que no, para soltar, para crear nuevos caminos, para romper con lo establecido y para sostenerte cuando eliges algo diferente.

Incluso en contextos poco favorecedores, la libertad sigue estando en el centro del ser. A veces silenciada, dormida o condicionada… pero viva. Y hay caminos para despertarla, fortalecerla y ejercerla.

Trabajar con personas y equipos desde la metodología VAC (Visión, Acción y Coherencia) me confirma que liderar tu vida es el camino más directo a experimentar libertad real. No es hacer lo que quieras, sino ser quien eres, con responsabilidad y con amor.


“Ser libre no es hacer lo que uno quiere, sino saber quién es uno realmente, para entonces elegir.” – A. Jodorowsky.

2 comentarios en «Vivir la libertad»

  1. Qué artículo tan acertado! Lo más que lo leo, lo más que me gusta. En mi opinión vivir la libertad tiene también que ver con poder ser auténtico con uno mismo, sentirse cómodo con uno mismo, poder vivir tu vida sin tener la necesidad de medirte con el de al lado, tener paz mental. Solo hay una persona con la que convivimos todos los días y en todo momento, y es con uno mismo. Y qué más lindo (y a l vez difícil) es sentirse en libertad con sigo mismo, con esa voz que te guía. En nuestra cotidianidad estamos llenas de estímulos y de opciones donde a veces nos perdemos en nuestro propio camino de libertad sin darnos cuenta. Hasta que llega un momento donde la recuperas, -cada una con su propio método- : esa sensación de liviandad, de estar en tu propio foco, de querer compartirla con otras personas, de que todo parezca más sencillo. Gracias por tus palabras Geor!

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    • Hola Andrea! gracias por compartir tu reflexión sobre vivir la libertad, y coincido en que se refiere de una forma autentica a una/o mismo/a…donde haya coherencia entre nuestro sentir y hacer, o no hacer… donde nos miremos con amor y en base a eso, nuestro ser no sea condicionado por las expectativas del entorno o peor, por lo que pensamos que el entorno espera de una. Deseo la libertad interior nos habite siempre. Gracias de nuevo, un beso!

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